La frecuencia de la neoplasia mamaria varía entre las especies. Los perros son los más afectados dentro de las especies domesticas presentando una prevalencia 3 veces mayor a la de las mujeres. El 50% de todos los tumores de las perras son tumores mamarios. Cerca del 45% de los tumores mamarios son malignos en las perras.

¿Qué causa los tumores mamarios en perras?

La causa de los tumores mamarios es desconocida. Las hormonas desempeñan un papel importante en la hiperplasia y la neoplasia del tejido mamario pero se desconoce el mecanismo exacto. En las perras se han descrito receptores de estrógenos o de progesterona (o ambos) en células tumorales mamarias.

Se ha demostrado que el consumo de carne roja, la obesidad en el primer año de vida y la obesidad en el año previo al diagnostico están asociados a un mayor riesgo de tumores de mama en las perras, tanto intactas como ovariohisterectomizadas.

Hasta el momento las investigaciones sobre oncogenes y genes supresores tumorales no se han demostrado útiles a nivel clínico. Para ser prácticos, los veterinarios toman todos los tumores que aparecen en las mamas de las perras como potencialmente malignos, sin importar cual sea el tamaño o el numero de glándulas afectadas.

La difusión de los carcinomas mamarios se produce principalmente a los ganglios regionales y a los pulmones. En los perros del 5 al 10% de los carcinomas mamarios pueden provocar metástasis esqueléticas.

Los tumores mamarios caninos son más comunes en perras intactas y son raros en perros machos. La castración o específicamente llamada ovariohisterectomía realizada antes del primer celo reduce el riesgo de neoplasia mamaria a un 0.5%. La ovariohisterectomía después del primer celo reduce el riesgo al 8%. Se considera que las perras que se castran después de la madurez presentan el mismo riesgo que las perras intactas.

Las dos glándulas posteriores se afectan más que las tres anteriores. Los tumores aparecen como nódulos únicos o múltiples  de 1 a 25 cm, en una o más glándulas.

Métodos de diagnóstico

Generalmente se sospecha de un tumor mamario al detectar una masa en las glándulas mamarias durante la exploración física. La palpación de los ganglios linfáticos regionales puede ayudar a determinar la extensión de la difusión.

Se deben realizar radiografías torácicas para descartar metástasis pulmonares. Preferiblemente tres proyecciones (una ventrodorsal y dos laterales). La punción con aguja fina o PAF puede diferenciar entre lesiones inflamatorias y neoplásicas. El diagnóstico se determina mediante la histopatología y es importante para definir el diagnóstico y el tratamiento.

Tratamiento de los tumores mamarios

El tratamiento para los tumores mamarios se basa en la cirugía, aunque no se sabe cuál de los procedimientos es el mejor. Entre los procedimientos posibles se encuentran la lumpectomía (extirpar solo el tumor), la mastectomía simple (extirpar solo la glándula afectada), la mastectomía radical modificada (extirpar la glándula afectada y las que comparten el drenaje linfático y los ganglios linfáticos asociados) y la mastectomía radical (extirpación de toda la cadena mamaria y de todos los ganglios asociados). En los perros los procedimientos más complicados no han prolongado la supervivencia comparándolos con los métodos más simples que tienen ventajas más que obvias.

El empleo de quimioterapia adyuvante con fármacos anticancerígenos para combatir la enfermedad micrometastasica es una buena opción pero no se ha demostrado que sea un tratamiento eficaz para los tumores mamarios en las perras.

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